Mekel y Hollande: noviazgo inminente
Condenados a entenderse. Tras la victoria del socialista Francois Hollande, en los comicios franceses, según recoge El Confidencial en el artículo de Aurora Mínguez, “Merkel y el nuevo presidente francés harán todos los esfuerzos por armonizar sus respectivas opiniones, instando a Bruselas a que convoque una cumbre extraordinaria dedicada a concretar qué medidas y qué instrumentos se pueden poner en marcha para impulsar el crecimiento”.
Ulrike Guérot, directora de la oficina berlinesa del European Council on Foreign Relations, define a la canciller como “la reina del pragmatismo político” en su último informe titulado ¿Pero de verdad amó Merkel a Sarkozy? Creo que no. Y es que en la mente de la primera ministra alemana ya se ha instalado la idea de “a rey muerto, rey puesto”. Es decir, se admite lo que parece irremediable, no se derrama una lágrima por el caído -que en el fondo era un plasta besucón y algo hortera- e, inmediatamente, se pone uno manos a la obra para reducir al máximo los daños (esa bonita expresión alemana: Schadensbegrenzung) de esa probable confrontación con el socialista campeón del Crecimiento en Europa.
Los contactos entre los asesores de la canciller y de Hollande se han intensificado en las últimas semanas. En el centro del poder alemán circula, de hecho, un memorándum -cuyos extractos ha publicado el diario Süddeutsche Zeitung- según el cual no se esperan grandes cambios en la orientación europea ni en el eje franco-alemán si se consolida la victoria hollandesa. Condenados a entenderse, Berlín y París estarían dibujando ya, en colaboración con Bruselas, un diseño de Pacto de Crecimiento ajustable al Pacto Fiscal que sería presentado para su aprobación al resto de los socios en el Consejo Europeo de finales de junio.
Primera cita, el 17 de mayo
Algunas fuentes diplomáticas alemanas apuntan a que el primer encuentro entre Merkel y Hollande podría tener lugar el día 17 de mayo, es decir, el día después de que éste tome posesión y horas antes de que ambos acudan a la reunión del G8 que se celebrará en Camp David, Estados Unidos, el 18 de mayo.
Después de haberse negado repetidamente a verle o hablar con él, lo cual ha sido una clara descortesía, y de aceptar que apostó por el caballo perdedor, la canciller deberá darle una bienvenida especialmente calurosa en Berlín. Y, buscadora como es de consensos y de encontrar siempre el mínimo común denominador incluso con el diablo, Merkel y el nuevo presidente francés harán todos los esfuerzos por armonizar sus respectivas opiniones, instando a Bruselas a que convoque, como ya mencionó Van Rompuy, una cumbre extraordinaria dedicada a concretar qué medidas y qué instrumentos se pueden poner en marcha para impulsar el crecimiento y las inversiones en los países más necesitados. Hay preocupación por la respuesta de los mercados el lunes, y sólo presentando una buena disposición de entendimiento mutuo se evitarán mayores cataclismos en las Bolsas.
Una primera decisión podría ser inyectar 10.000 millones de euros extra en el Banco Europeo de Inversiones, que dirige, por cierto, Werner Hoyer, un político y diplomático liberal alemán que fue hasta hace pocos meses el número dos del ministerio de Asuntos Exteriores en Berlín. Hoyer se quejaba muy recientemente que el Banco carece de gran liquidez, porque su capital propio es, sólo en teoría, de 232.000 millones, ya que los Estados miembros sólo han aportado a esta entidad el 5% de lo que les corresponde. Con esos 10.000 millones extra se podrían financiar proyectos de infraestructuras por valor de otros 60.000 millones, proyectos que podrían resultar atractivos a inversores privados.
Pero Hollande también estará muy interesado en complacer un poco a Merkel y en crear un buen ambiente en el nuevo dúo Merkollande. Entre los candidatos al puesto de primer ministro suenan con fuerza dos nombres: Martine Aubry -la hija de Jacques Delors, exministra de Trabajo y la introductora de la semana laboral de 35 horas- y Jean-Marc Ayrault, germanista, alcalde de Nantes, presidente del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea Nacional y alguien que podrá hablar con la canciller y sus colaboradores sin necesidad de intérprete. La diplomacia allanará muchos escollos, por el bien del Eje franco- alemán y por el bien de Europa, y el carácter mesurado y prudente de Hollande encajará mucho mejor con la personalidad de Merkel. No podremos hablar nunca de un gran amor entre los dos, pero pueden ser una buena pareja. Pragmática, sobre todo, como todos los amores maduros. Y, además, como afirma Ulrike Guérot, muy pronto nos habremos olvidado a Merkozy y empezaremos a pensar que aquella era fue sólo otro episodio desagradable en la vida de Europa.




7 mayo 2012







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Quizás ‘MERKOLLANDE’?
O sea ‘la tierra de Merkel’ ?
No cambiará nada en el programa de éstos neo-marxistas en Bruselas, con su formación de la Frankfurt School del siglo pasado.
Harán lo ‘Políticamente correcto’ ! Claro !
Porque cualquier voz disidente es aniquilado como políticamente no correcto.
Casi tan eficaz como la muerte civil !
O sea, van a continuar a destrozar a las culturas europeas, con su sucia guerra financiera a través del Banco Central Europeo, el FMI y el Mecanismo de Estabilidad Financiero (a partir de Junio) al fin de implementar el Quarto Reino – la EU-SSR.
Hay 10 comunistas en la Comisión de la Unión Europea.
Con una sociedad en habrá una fuerte élite corporativista a quienes se le permitan todo tipo de corrupción, cada vez más rico.
Y la población como sus esclavos.
Talcomo proclamado en el video del PSOE para las elecciones.
La (esclava) asistente llevando el crió de esta élite a la escuela bilingüe, avisando a su…
MERKELLAND(E) = DISNEYLAND, pero bastante menos divertido !