España y la familia política
Ya sabemos algo mas: que los recortes, por brutales que fueran, por injustos que son sentidos por amplios sectores de la sociedad, sustancialmente los afectados por ellos, no han servido, al menos en el día de ayer, para que la pretendida calma regresara a los mercados. La Bolsa volvió a caer. La primera de riesgo volvió a subir. Es decir, mas de lo mismo. No se entiende, o se entiende bien según se quiera mirar, según la óptica desde la que se sitúe quien formula el juicio, quien dicta la sentencia. El Gobierno parece desconcertado. Ayer pregunté en Twitter si sería consciente de lo que está pasando. Algunas respuestas fueron muy negativas: este gobierno no piensa. Otras mas sarcásticas: sabe lo que ocurre, pero como es producto de la casta no hace nada para bordar la verdadera reforma.
La noticia clave reside precisamente en la previsión del FMI de que en 2013 España volverá a estar en recesión. Eso de un lado. De otro las palabras del Presidente del Bundesbank aconsejando a España de que pidiera el rescate total y se dejara de historias. Por fin, la secretaria del PP, Cospedal, señalando que “el gobierno hace lo que puede para que no nos intervengan”, lo que evidencia que la hipótesis de pasar de la intervención parcial en la que estamos a la integral no solo no es ajena a los pensamientos del Gobierno sino que las medidas que se adoptan son una condición para ver si la evitan.
Y esta situación desespera a muchos y no solo lo comprendo sino que comparto el sentimiento. Estamos cansados. No es un asunto de hartazgo sino de cansancio mental. Demasiado tiempo pensando en que esto va mal y comprobando que cada día es mas difícil creer que esto tiene una solución, o, cuando menos, una mejoría perceptible en el corto plazo. Parece como si la intervención fuera, al final del día, una solución. Es decir, que nosotros los españoles como carecemos de libertad, según el Presidente del Gobierno, para decidir nuestro futuro, lo que podemos esperar es que, dado que no somos capees de hacer lo que hay que hacer, nos resuelvan la papeleta otros, los interventores, Europa, los hombres de negro, de blanco o de azul marino, los enviados de no se quien para hacer esas cosas que no queremos/sabemos ejecutar por nosotros mismos.
Recuerdo aquel día en el que alguien me justificó la transferencia de soberanía que implicaba el euro y la subsiguiente -aunque todavía no ejecutada al día de hoy- cesión de soberanía fiscal, mediante un recurso que se manejaba por los supuestamente mejores cerebros del Banco de España. El argumento es: nosotros los españoles no sabemos ajustarnos a una disciplina en el gasto publico, así que lo mejor es convertirnos en siervos de Europa y que sean otros los que nos manden. Es un sentimiento que algunos albergan al día de hoy. Razón: ver que no mejoramos.
Pero esta condena al español me enerva. No es verdad que España no sea capaz de gobernarse adecuadamente a si misma. Lo que es cierto es que la clase política ha tomado este país como de su propiedad violando el espíritu del articulo 2 de la Constitución de 1812, que requería solemnemente que España no fuera propiedad de ninguna familia. Pues hemos perdido de momento la batalla: es propiedad de la clase política. El numero de políticos, absolutamente intolerable, sus privilegios y prebendas, el modo y manera en el que se entienden, lo evidencia. Y lo que es peor: su red de intereses impide ejecutar las verdaderas medidas de reforma, les impide negociar en Europa con la fuerza que reclaman los acontecimientos.
No se arredran: sabemos que los despropósitos de gestión de los políticos en las Cajas de Ahorros se encuentran en la base de uno de nuestros problemas mas serios y determinan el ya famosos MOU, el documento en el que se imponen las condiciones (que sufrimos todos) para recibir un dinero en el sistema financiero debido a los despropósitos de unos pocos. Y con todo y eso el PP se niega a Comisiones de Investigación. Y nosotros lo aceptamos.
No hay un lugar en este Sistema en donde las consecuencias de este dominio de los nuevos propietarios no se encuentre patente. El Sistema en su conjunto está contaminado. Y no podía ser de otro modo porque la mentalidad de propietario acaba traduciéndose en un modo de pensar, de ser, de comportarse. No reside la solución en tocar aquí o allá. Hay que reforma el sistema en su conjunto. Pero eso no solo reclama leyes, sino talantes. Me refiero a que las mismas personas que configuraron ese modo de actuar no van a cambiarlo. Sería tanto como pedirles que dejaran de ser ellos mismos. No puede ser. Es metafísica, física ,emocional, económica,financiera y existencialmente imposible. Por ello la labor que se requiere es que la venimos reclamando, que vengo pidiendo desde hace veinte años. Una reforma sustancial de El Sistema
Y claro, en los aledaños del Sistema, en algunas personas que dicen querer cambiar las cosas, cuando se evidencian su falta de consistencia, su verdaderos propósitos lampedusianos, se manejan un argumento frente a quienes decimos estas cosas: son antisistema y eso nos da miedo.
Lo cierto es que lo que da miedo es ser conscientes de a donde nos lleva continuar por este camino. No se trata de anarquía como alternativa. Al contrario: se trata de un sistema mejor y mas humano. No solo eso: presiento que si seguimos así la agitación social puede ser de una magnitud que ahora mismo no imaginamos.
Las recetas en economía pueden ser discutibles. Pero lo que sucede en este país es demasiado claro: hemos pasado a ser propiedad de una familia política, que, a su vez, ha aceptado que el mayorazgo corresponda a unos señores extranjeros a quiénes no hemos votado, y nosotros no tenemos otro horizonte que ser siervos de un nuevo señorío jurisdiccional, del tipo de lo que abolimos a comienzos del siglo XIX en España, a menos que una vez mas en nuestra historia tengamos la inteligencia de saber donde está el problema y pongamos los medios necesarios para remediarlos. Así no tenemos otra solución que seguir por este camino. Si nos proponemos cambiarlo asumimos ciertos riesgos pero sabemos a donde queremos ir. ¿Difícil tarea? Claro, pero si no lo intentamos nunca lo conseguiremos.




17 julio 2012







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