La Comision Parlamentaria sobre Bankia y otras cajas, será ¿de investigación o de absolución?
Los buscadores de la llamada verdad suelen aterrizar en un postulado asumido como propio por los místicos de todos los hemisferios: la verdad es una experiencia. Y admito que cada día me integro mas en esa cofradía, entre otras razones porque la experiencia te demuestra que un patrón de comportamiento se prolonga en el espacio/tiempo mucho mas allá de lo imaginable. Dicho mas por derecho: que casi siempre las mismas personas de un grupo responden de la misma manera ante situaciones parecidas. Quizás por eso han sido necesarias las revoluciones para cambiar, o pretenderlo, los modos de convivencia entre los humanos.
Este introito algo denso viene a cuento de la “nueva” comisión parlamentaria que parece va a tener lugar en nuestro Parlamento con el propósito -eso dicen- de averiguar qué ha pasado con nuestro lastimado y en trance de ser socorrido sistema financiero. ¿Pero no habíamos quedado en que el PP se oponía a semejante cosa por entender que no era el momento adecuado o cualquier otra motivación de parecida genética?. Pues si, pero resulta que he leído el editorial de La Gaceta del Grupo Intereconomia y me ha llevado a reflexionar. En ese texto se apuntan ideas, pero se preservan ciertos matices debido a las exigencias propias de un contenido, digamos, institucional. Pero la esencia del asunto ya se contiene en esas líneas.
Vamos a ver. Bankia, en cuanto entidad financiera, era preponderamente un reducto del PP, puesto que sus cargos básicos fueron personas vinculadas a ese partido político y algunas de tremenda importancia y significación. Me refiero, por ejemplo, a Rodrigo Rato, ex Vicepresidente del Gobierno y a Acebes, ex ministro de Interior y hombre, según dijeron, de la directa, inmediata y absoluta confianza del expresidente Aznar. Es comprensible, dentro de la lógica política, que viendo el desperfecto causado en Bankia, que afecta a cientos de miles de personas, que ha provocado un caos en nuestra relación con Europa y que se traduce en cuantías nunca vistas por estos lares patrios, medidas en varios billones de las viejas -¿añoradas?- pesetas, es compresible -decía- que el Gobierno no deseara verse envuelto en una investigación parlamentaria, porque, se quiera o no, a través de esos nombres significados se acabaría salpicando al partido y por derivada inmediata al propio Gobierno, máxime en un momento en el que la contestación de sus incondicionales votantes parece que comienza a resquebrajarse algo, aunque ya se sabe que al final eso del mal menor acaba vendiendo, o por lo menos así ha sido en el pasado, aunque, claro, la experiencia, esa bendita experiencia, demuestra que cuando se apuesta por el mal menor se puede acabar viviendo con el mal mayor.
Lo curioso es que en el momento mas bajo del gobierno, al menos al día de hoy, ya veremos en Octubre, se produce un hecho doble: por un lado una carta de Rodrigo Rato dirigida al Parlamento en la que manifiesta su plena disposición a aclarar ante Sus Señorías todo lo ocurrido en Bankia. A continuación y como si de un coordinado movimiento se tratara, el PP responde de modo oficial y anuncia que está dispuesto a esa Comisión que se celebraría de modo público. Y el PSOE mantiene ante estas novedades un respetuoso silencio. Uno que ya tiene años y una experiencia mas bien sobrada en algunos arcanos del Sistema, se queda algo pensativo con estos acontecimientos y se pregunta qué puede estar sucediendo. Porque que algo pasa es claro como el agua destilada. Y no está dispuesto a creerse sin mas que todo es debido a que de repente el PP se da cuenta de la importancia del asunto y que se convence de que lo mejor es ofrecer a la ciudadanía, muy molesta, por decir algo, con este asunto, toda la información que sus señorías sean capaces de arrancar a los supuestos responsables del desastre. Vamos que no me lo creo. Ojalá pudiera creerlo, pero es que, insisto, mi experiencia no me deja. Así que me pongo a reflexionar en soledad, que es donde se llora y reflexiona bien, por cierto. Por eso las madrugadas solitarias aportan tanto a la vida de quienes gustamos de consumirlas.
Bien, pero ¿qué pasa? ¿Por qué ese cambio? ¿Alguna explicación? Pues empecemos por los hechos. El mas notable es que el Juez Andreu admitió una querella de UPYD e inculpó a esos cargos del PP, alguno del PSOE, otro sindicalista y algún empresario. Lo de menos es si UPYD pretende un uso político de esa querella, extremo en el que plenamente coincido con el editorial de Gaceta. Lo que cuenta ahora es que se inicia un proceso penal en la Audiencia Nacional. En estos casos el poder suele apelar a la “comprensión” de la Fiscalía encargada del asunto. Sí pero es que aquí va a actuar no solo la Fiscalía sino otras acusaciones, porque la querella de UPYD se verá complementada con otras, como la del 15 M, ya admitida, la del sindicato Manos Limpias y la de ciertos colectivos de agraviados directos que está en proceso de ser, como se dice en el Foro, “acumuladas”. Vamos que solo con la Fiscalía Anticorrupción esto no se para fácilmente. Y el coste de continuar es muy elevado. ¿Que hacer?
Pues no se, pero me pongo a elucubrar, que no suele ser un camino que siempre conduzca al acierto pleno, pero por lo menos es entretenido si uno es mínimamente respetuoso con los hechos puros y con las reglas elementales del razonamiento humano. Vamos a ver: la clave consiste en que en esa comisión no se citan solo a los responsables de Bankia sino también a los de otras Cajas, singularmente Caixa Cataluña, Castilla La Mancha y Galicia. El punto común de todas ellas no solo es el desastre financiero que han generado sino otro dato que es crucial en este análisis improvisado: la militancia en los dos partidos que dominan la vida política española. Me refiero, obviamente, al PP y al PSOE porque los nacionalistas también dominan, pero eso es debido a consideraciones de otra índole, ahora ajenas a este asunto que nos ocupa
El dato es serio. Tendremos en esa Comisión a dos exvicepresidentes del Gobierno: Rodrigo Rato, del PP, y Narcis Serra, del PSOE. A varios ministros, Acebes, del PP y Solbes y Salgado del PSOE. No sigo porque no hace falta. También tendremos al Gobernador del Banco de España Fernández Ordóñez que dijo que quería hablar pero que mejor no hacerlo ahora, o algo parecido, que ya no me acuerdo, porque estas cosas tan profundas mi memoria las retiene lo justo. Así que al tiempo que el PP pregunta a Narcis Serra como arruinó Caixa Cataluña, por ejemplo, el PSOE hará lo propio con Rodrigo Rato y Bankia. Y esa escena se repetirá con cada uno de los responsablespolíticos que pasen por los estrados parlamentarios.
Mi pregunta es: ¿alguien se cree que algo semejante va a ocurrir? Me gustaría creerlo pero tengo demasiadas dudas. Desde siempre la regla del Sistema es do ut des, que traducido al roman paladio significa te doy para que me des. Así que entre ellos procurarán a toda costa que el espectáculo sea lo mas suave posible, sin hacerse daño los unos a los otros, que al final del día es daño mutuo. Si se ponen en serio a preguntarse a calzón quitado, como se suele decir, el destrozo podría ser tan descomunal que solo los nacionalistas sacarán provecho claro, y acabarían diciendo algo así como “con esta gente no hay nada que hacer, así que lo mejor es irse de España”.
No. Ese espectáculo no se va a producir. Por lo menos eso me dice mi mente que imagina y mi experiencia que recuerda. ¿Entonces? Pues me temo lo peor. ¿Y que es lo peor? Que montarán un escenario de poesía. Quiero decir: que todo será si no de color de rosa, de un fucsia apagado y concluirán que en efecto hubo problemas financieros serios, pero que todos ellos, los de las diferentes cajas, fueron debidos a la mala suerte, el entorno internacional, las prime americanas, la intransigencia de Merkel, la estupidez de Zapatero..:En fin, cosas mas o menos ciertas pero que sirven para explicar lo que se quiera a la carta del consumidor de las explicaciones.
Mientras tato la Audiencia Nacional sigue su curso de las investigaciones. ¿Paralelamente? Pues si. ¿No detiene el Parlamento a los Tribunales?. Pues no. Pero, claro, detener es una cosa y condicionar otra. Imaginemos que la conclusión es que todos ellos, los responsable del PP y del PSOE, quedan digamos, “absueltos” por el dictamen final de la Comisión Correspondiente. ¿Que pasaría? Pues jurídicamente se crea un conflicto. ¿Por qué? Porque las decisiones del Parlamento emanan -aunque algunos no lo crean- de la llamada soberanía popular que es lo mas soberano de todo. ¿Y que pasa con eso? Pues que los jueces puede que se sientan cohibidos. Al fin y al cabo sus carreras dependen del Consejo del Poder Judicial y ellos saben bien como se toman las decisiones en ese reducto hoy convertido en escenario de episodios que mejor no recordamos.
No se, pero creo que alguna mente aguda habrá pensado como salir del lío y su conclusión, supongo, será: primero, todos juntos, es decir, como todos (PP/PSOE) tenemos responsables políticos implicados, hagamos algo para todos a la vez. Segundo, como lo de los tribunales no pinta bien, vamos al Parlamento que es lo nuestro y, además, contamos con los medios de cada uno (Mundo y País) para que nuestros mensajes calen la ciudadanía. ¿Y los jueces? Bueno, de eso nos ocupamos como otras veces.
¿Es posible? Posible sí que lo es. Probable ya no se. Y lo digo porque creo que esto ya no se vendería tan fácil a una ciudadanía que no confía ni en los políticos, ni en los partidos, ni en los jueces, ni en los banqueros, y en este caso la trilogía se funde en una especie de trinidad profana de singular porte. No, no será fácil, aun a pesar de mensajes posibles como este: “tenemos que acabar con esto porque si no la UE no nos da el dinero prometido y sin ese dinero no hay crédito para los empresarios y se producirán cierres de empresas y aumentará el paro..”.Esto se me ocurre a vuela pluma, pero si me pongo a ello soy capaz de confeccionar mensajes algo mas sofisticados. No será fácil, pero la vida te enseña que cuando alguien decidió que lo importante es sobrevivir como clase al precio que sea, pues se hace exactamente eso: lo que sea.
Por cierto quizás es interesante recordar estas palabras:”si a los españoles se nos va a pedir dinero para reflotar una entidad en crisis, los españoles tenemos todo el derecho a pedir la mayor transparencia y a exigir las responsabilidades que corresponde”‘. Fueron pronunciadas por Aznar en 1994 y recogidas en grandes titulares por el diario El País. Eran a propósito de Banesto que al final no costó realmente dinero público
¿Sonarán en el hemiciclo cuando se tramite esta Comisión Parlamentaria?




11 julio 2012







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