un gobierno balbuceante
El ministro Montoro declara el 19 de julio , que “hay un retraimiento de la paga extra de los funcionarios”, negando con ello que se rebaje el sueldo a los funcionarios.
A la vez que insiste en lo que dijo el día anterior. Ya que no sólo dice que no hay dinero para pagar las nóminas de los funcionarios. Hoy, al día siguiente, da un paso más, porque dice : “No hay dinero en las arcas públicas para pagar servicios.”Lo cual abarca el pago de todo tipo de servicios : el que prestan los funcionarios, y los servicios prestados por terceros a la Administración y a los ciudadanos.
Estas declaraciones son la expresión pública de una real suspensión de pagos del Estado español, por falta de liquidez. Más claro no se puede decir. La prima de riesgo alcanza un máximo histórico a la misma hora. Claro.
Respecto a lo del presunto “retraimiento”(sic) de la paga extra – Montoro dixit -, cualquiera que conozca mínimamente el idioma español, habrá notado enseguida lo incorrecto de la expresión usada en referencia a una paga de funcionarios. Ya que el retraimiento es la acción y el efecto de retraerse . Este, al ser verbo pronominal, no puede aplicarse a una paga extra, evidentemente, pues una paga o nómina no es un ente o sujeto con voluntad propia capaz de realizar por sí mismo la acción reflexiva de retraerse , que es retirarse o retroceder. Vamos, que la paga extra no se ha ido ella solita de paseo, abandonando a los funcionarios en Navidad, como parece querer decir Montoro. Sino que ha sido la voluntad del Gobierno la que ha retirado de la circulación dicha paga extraordinaria.
Vamos, que la paga referida no tiene “patitas”, y por eso no se ha retirado ella solita del escenario y del bolsillo de los empleados públicos.
Curiosamente, la décima acepción del verbo retraerse, según el diccionario de la RAE, es la de “apartarse deliberada y temporalmente de sus funciones políticas, dicho de un partido o de una colectividad” . Parece que esto concordase exactamente con lo que estamos viendo : que el Gobierno, y el partido que lo sustenta, está “de facto” fuera de juego, groggy en sentido boxístico, ya que está siendo manejado claramente por los mercados, por la Unión europea, por Angela Merkel, por el FMI, en definitiva por instancias ajenas a España.
O sea, que el aparente balbuceo de Montoro, realmente no sería tal, al esconder en el fondo algo real : un acto fallido. Que es lo que resume toda la actuación de este Gobierno desde que tomó posesión. Y como tal acto fallido, está denotando algo quebrado absolutamente y sin crédito, y no sólo en el sentido económico – los mercados nos tienen a su merced -, sino sobre todo en el sentido moral. La confianza de los ciudadanos en este Gobierno está por los suelos. Y la realidad económica, el reverso de esta quiebra moral de la confianza, es que el Estado español está sin fondos, y que en España quien manda de hecho ya no es este Gobierno.
El retraimiento , en la 4ª acepción del diccionario de la RAE, es la cortedad, la condición personal de reserva y de poca comunicación. A la misma hora en que Montoro se expresaba así en el Congreso, Rajoy estaba recluido en su despacho de la Moncloa. Esto sí es la foto del retraimiento auténtico : es la expresión personalizada de un Gobierno que comunica poco y muy mal, que permanece ausente del Parlamento, de la calle y de los medios de comunicación.
No es la paga extra la que se ha retraído. Lo que vemos es un retraimiento fáctico del Gobierno. Seamos claros . Y cada día lo ve más claro todo el mundo : un Gobierno que no sabe hablar, que balbucea, no es lo que España necesita para salir de esta crisis. Hace falta un Gobierno que al menos sepa hablar bien, y sobre todo, que no se retraiga, que se comunique bien con los ciudadanos, y que sea capaz de enderezar la nave semihundida del Estado.
Ojalá, y por el bien de todos, este Gobierno se retraiga de una vez por todas del todo, haciendo mutis, dimitiendo, y deje paso, voluntariamente, a un Gobierno fuerte y que hable con absoluta claridad a los españoles. No estamos para balbuceos a estas alturas. Habrá que hacer legal que es fáctico, según la célebre expresión de Adolfo Suarez . O sea, dar paso a otro Gobierno, porque el actual, por estar retraído, no está ejerciendo como debiera las funciones que le encomienda nuestra Constitución.
Argentarius




20 julio 2012







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